Una guía práctica para ilustrar a una arquera

[Artículo invitado de Pablo Ruiz Múzquiz "diacrítica"]

Llevaba planeando escribir esta guía desde hace años. Incluso llegué a grabar un vídeo llamado "los cuatro pecados de las ilustraciones con arqueros" que nunca vio la luz. Lo fui dejando pasar porque durante un tiempo me pareció que la cosa mejoraba pero creo que no ha sido así en términos generales.

Este problema no es nuevo. Muchos tapices, grabados o cuadros de hace siglos mostrando a arqueros en la batalla, por ejemplo, sufrían el mismo problema. El artista no había estado en el lugar de los hechos ni visto con sus propios ojos a un arquero mongol o inglés así que pintaba de oídas o lo que mejor le parecía. Naturalmente, esto a veces ha tenido efectos colaterales para los historiadores que han tenido que separar el grano de la paja más de lo que les gustaría.

En las ilustraciones de corte fantástico medieval solemos ver armas de todo tipo y muchas de ellas se muestran con errores más o menos graves pero honestamente creo que el arco se lleva la palma. Así que espero que esta guía práctica (a su vez ilustrada) pueda resolver las dudas más importantes para ilustradores e ilustradoras que se animen con el mundo del tiro con arco.

Prácticamente la totalidad de las recomendaciones funcionan igual para arqueras que para arqueros pero dado que por algún motivo se nos llena la boca hablando de arqueros pero luego nos ponemos a dibujar arqueras, pues me pareció mejor hablar de arqueras y poner fotos de arqueras.

Posición de la cabeza y el tronco

Independientemente de la técnica de tiro o las condiciones más o menos benevolentes para la arquera, lo que ella buscará en todo momento es tener el tronco de perfil al objetivo y la cabeza girada a su izquierda si es diestra o a la derecha si es zurda[1]. Si estás leyendo este artículo sentado frente al monitor, puedes probar a erguirte un poco para no estar con los hombros caídos (sin levantar la barbilla) y girar la cabeza 90 grados hacia tu izquierda hasta que notes que el cuello no te deja ir más allá con comodidad. Allí donde poses tu mirada estará tu objetivo. Esta postura es compatible con que las piernas estén rectas, separadas la distancia de los hombros, pero también que la postura sea arrodillada, inclinada, más abierta... tratando siempre de estar estable. También se permite que el tronco esté ligeramente orientado al objetivo, no 100% perpendicular, dando una sensación más relajada.

Los ojos tienen que poder mirar sin esfuerzo al objetivo aprovechando la visión estereoscópica clásica de los depredadores que nos ha ayudado a calcular distancias al hacernos una imagen tridimensional en nuestra cabeza. Si miráramos de reojo (como sucede en algunas ilustraciones que quieren parecer "cool") estamos haciendo un flaquísimo favor a nuestro cerebro.

Por cierto, nunca veréis a una arquera con el arco completamente tensado y el codo de su brazo derecho (si es diestra) completamente fuera del plano de la cuerda y el arco, apuntando hacia fuera del cuerpo como si quisiera darte un codazo. El codo debe estar, junto con el brazo, relativamente pegado al cuerpo y apuntando hacia detrás.

Ana mira directamente al objetivo alineando su ojo derecho, la flecha y el punto al que quiere dar

Esther Lozano trata de tener la cabeza mirando en perpendicular y forzando la vista hacia el objetivo. Se puede ver que no está muy cómoda precisamente. Su ojo dominante, el derecho, no le sirve para nada.

[1] Ser zurda o diestra en tiro con arco tiene su truco. Se es zurda o diestra de ojo dominante, lo cual no siempre coincide con la misma condición en el cuerpo. En el artículo, para simplificar, hablaremos de ser zurda o diestra de cuerpo suponiendo que coincide con la condición del ojo.

Dónde se coloca la flecha respecto del arco

Depende de la técnica de agarre de la cuerda, la flecha debe estar en uno y otro lado del arco. Vamos a suponer una arquera diestra que sujeta el arco con su mano izquierda y agarra la cuerda con su mano derecha.

Si usamos el agarre llamado mediterráneo, la arquera sujeta con su mano izquierda el arco y agarra la cuerda con dos o tres dedos de su mano derecha. El índice lo coloca justo encima de la flecha y el corazón y muy habitualmente el anular por debajo de la flecha. En este caso, la flecha debe descansar en el lado izquierdo del arco, justo el opuesto al de la mano, porque el torque de fuerza aplicado "pega" la flecha por su derecha. Si colocáramos esa misma flecha en el lado derecho (el mismo que la mano que agarra la cuerda), la flecha saldría despedida sin resistencia hacia la derecha y no recta.

Éste es quizá el error más habitual de las ilustraciones. Se comete incluso conscientemente como licencia artística para que el punto de vista del espectador capte la mano que agarra la cuerda y toda la flecha sin que el arco interrumpa su visión. Yo no niego que quede bien pero esa flecha va a perderse mucho metros a la derecha del objetivo y a muchos que practicamos tiro con arco nos hace muy difícil disfrutar del todo de la imagen.

Si usamos el agarre a veces llamado asiático o de pulgar, sujetamos el arco de la misma manera, con la mano izquierda, pero la arquera usará su pulgar derecho como un gancho haciendo que la yema del dedo apunte hacia fuera de su cuerpo. Si el agarre mediterráneo coge la cuerda de fuera hacia dentro, el del pulgar lo hace de dentro hacia fuera (desde la perspectiva de la arquera). En ese caso, la flecha debe descansar en el mismo lado del arco que el de la mano que sujeta la cuerda, es decir, la derecha. El motivo es el mismo que antes, el torque de fuerza hará que la flecha quiera ir hacia la izquierda y el arco sólo permita el movimiento hacia delante.

Por tanto, la flecha puede estar o a la izquierda del arco si el agarre es mediterráneo o a la derecha del arco si el agarre es asiático pero no mezclar ambos.

Esther Moreno usa dactilera para sujetar la cuerda con su mano derecha dejando el culatín de la flecha entre su dedo índice y corazón al tiempo que coloca la flecha en el lado opuesto del arco, el izquierdo

Cómo se ancla la cuerda

Anclar la cuerda se refiere a fijar un punto en la cara de la arquera a donde queremos llegar con la cuerda tensada antes de relajar la mano y soltar la flecha. Idealmente, el punto de anclaje debería ser siempre el mismo porque eso permite aprovechar la mecánica del arco en sí de forma consistente. Hay arqueras que anclan en la comisura del labio, otras detrás de la oreja, otras bajo la barbilla... Unas prefieren un anclaje largo (de 3 segundos) y otras un anclaje muy corto (prácticamente en cuanto sientes el contacto de la cuerda en el lugar asignado, sueltas la flecha).

El punto de anclaje en algún sitio de la cara (o detrás de ellas como en Kyudo y otras técnicas) no es baladí. Permite que podamos abrir el arco usando los músculos de la espalda y no los del brazo que agarra la cuerda. Nuestra arquera tendrá siempre más fuerza en los músculos de la espalda que en su brazo derecho. Cuanto más separamos el punto de anclaje de la cuerda de nuestro cuerpo (por ejemplo, a 15cm del esternón, que se ve mucho) más estaremos ignorando a los músculos de la espalda y más estaremos obligando a trabajar a los músculos del brazo y lo que la arquera sabe es que abrir el arco va a ser muchísimo más duro y el agarre va a ser muchísimo más inestable. Podéis hacer la prueba en vuestras casas con este sencillo experimento. Id a la cocina y coged una bolsa con peso, por ejemplo una malla de patatas que pese más de 1kg. La cogéis con vuestra mano derecha estrangulándola por arriba, sin complicaros la vida, y con el brazo paralelo al suelo os acercáis la mano con la bolsa hasta tocaros la comisura del labio. En ese punto deberíais estar relativamente cómodos aguantando 5 segundos la bolsa porque los músculos de vuestra espalda están ayudándoos. Ahora, sin mover el codo o moviéndolo, es igual, separaos la mano y la bolsa de la cara a diferentes distancias y notaréis enseguida cómo esos cinco segundos, sin ser muy sufridos, se hacen notar en los músculos del brazo y la sujección se hace ligeramente más inestable.

A partir de ahora cuando veáis ilustraciones de gente agarrando la cuerda por el ombligo o a 20cm de la oreja, visualizad un gran saco de patatas colgando de esa mano y lo que tiene que estar doliendo...

Por supuesto, una ilustración puede estar capturando un momento "a medio abrir" el arco. Nuestra arquera puede estar tensando la cuerda sin haber llegado a abrir del todo pero convendría ser capaces de proyectar ese movimiento y ver que la mano acabará en el plano de su mejilla derecha (si es diestra). Por último, un arco abierto del todo hará que la cuerda en su parte inferior prácticamente roce la parte izquierda del torso a la altura del pecho pero sin llegar nunca la cuerda a frenar su progresión por ello.

Existe una excepción a esta regla y es el tiro con arco a caballo. En ocasiones, cuando se ha logrado una maestria excepcional en esta forma de tirar a caballo a galope, la arquera puede haber encontrado tras años de práctica que le resulta mucho más cómodo no anclar en ninguna parte del cuerpo y tener completa libertad de movimientos.

Angela "Ghilbrae" ancla la cuerda en la comisura de la boca. Su anclaje aquí es usar el dedo índice para presionar en la comisura de la boca como referencia táctil

Angela "Ghilbrae" trata de llevar el anclaje a un punto cercano al ombligo. Es un anclaje muy incómodo porque está prácticamente en vilo y no le permite un recorrido más amplio con el brazo para usar los músculos de la espalda. En esta posición, probablemente tiene el arco tensado solo dos tercios de lo que podría hacerlo.

Irene Olga Elena muestra la excepción a la regla cuando una tira a caballo en donde una arquera, con la práctica, puede ser precisa con un anclaje cerca de la boca pero sin necesidad de tener una referencia táctil

Canteo excesivo del arco

Relacionado con el punto anterior nos encontramos con la tendencia a dibujar los arcos muy paralelos al suelo, al estilo de las pistolas agarradas en horizontal. En el colmo del ridículo se ven estos arcos completamente horizontales con la flecha sostenida "mágicamente" por el lado de abajo (el derecho para una arquera diestra). Probad a hacerlo y veréis que la flecha se cae hacia abajo. Con la flecha colocada por encima no hay tanto problema, el arco puede funcionar (y hay gente que tira con el arco muy canteado cuando la situación lo exige por la presencia de ramas, etc) pero lo que se vuelve muy complicado es abrir el arco en condiciones y anclar bien en la cara. Para conseguirlo tenemos que orientar el tronco y la cabeza hacia el mismo plano que el arco. Si canteamos el arco apenas 20 grados, la cabeza y el tronco se inclinan levemente hacia delante y lo resuelven perfectamente. A partir de ahí son posturas un poco forzadas pero plausibles. Lo que no tiene sentido es tener el arco canteado 60 grados y la cabeza y tronco rectos porque la cuerda choca inmediatamente con el cuerpo e impide abrirlo bien (aparte de que el sistema de fuerzas entre huesos, músculos y arco está muy desequilibrado).

Ana muestra un ejemplo de suave canteo del arco, siempre inclinado hacia la derecha si una es diestra. La cabeza se inclina ligeramente para acompañar el canteo y también es recomendable inclinar el torso ligeramente para mantener el mismo plano del cuerpo y las palas del arco

Esther Lozano muestra un canteo ridículo por excesivo. Cantear tanto el arco hace casi imposible el que ella pueda acompañar con su cuerpo y abrir el arco se vuelve muy complicado. Cantear mucho el arco es posible pero todo el torso debe mantenerse en el mismo plano o el cuerpo se rebelará contra una postura incómoda e inestable.

El colmo del ridículo es ver la flecha apoyada por abajo. Angela "Ghilbrae" viene al rescate y mantiene la flecha pegada al arco

Una colección de pequeños detalles

Sin ser tan relevantes como los cuatro puntos anteriores, merece la pena hacer una lista de sugerencias para rematar la ilustración y hacerla más plausible.

Diferentes aljabas o carcajs

El de espalda es mucho más habitual en terrenos abiertos y siempre tiene las flechas orientadas para la mano que agarra la cuerda. Es decir, sobresale por el hombro derecho si la arquera es diestra.

El de cinto es el más versátil, tanto con las flechas orientadas en diagonal hacia delante de la arquera como hacia atrás, habitualmente sujeto a la derecha si la arquera es diestra.

El de pierna, sujeto al muslo, usado sobre todo en tiro con arco a caballo, con las flechas apuntando ligeramente hacia atrás, igualmente a la derecha si se es diestra.

Angela "Ghilbrae" usa una aljaba de espalda

Esther Moreno usa una aljaba de cinto orientada hacia atrás

Teresa usa una aljaba de cinto orientada hacia delante

Tirar en cuclillas o arrodillada

Totalmente posible, naturalmente, pero la arquera tratará siempre de que la pierna más adelantada no moleste al arco. Si se tira arrodillada y se es diestra, la pierna izquierda que mira al arco suele estar con la rodilla hincada mientras que la pierna derecha es la que mantiene el pie en el suelo.

Angela "Ghilbrae" está de cuclillas en una posición que le resulta cómoda gracias a que tiene una rodilla tocando el suelo

Ana tira arrodillada en la postura más parecida a tirar de pie, con su pierna delante arrodillada para dejar margen al arco

Angela "Ghilbrae" muestra un caso extremo de tiro vertical en donde prueba que una postura arrodillada puede proporcionar mayor estabilidad en algunas circunstancias

Ventanas excavadas en el cuerpo del arco

Con la tecnología de la madera típica del mundo medieval o fantástico medieval, la flecha se apoya directamente en la mano que sujeta el arco, no en una hoquedad del cuerpo del arco, que lo puede hacer muy frágil y romperse tras muchas flechas tiradas. Arcos con ventana exacavada que facilitan lo que se conoce como "paradoja del arquero" son inventos del siglo XX.

Un ejemplo de arco moderno con ventana excavada. En este caso la ventana es relativamente estrecha, lo justo para soportar el ancho de la flecha

Un ejemplo de arco de diseño prehistórico en donde no hay ventana, solo una breve zona estrecha cerca de la empuñadura en donde la mano será la que sostenga la flecha

Angela "Ghilbrae" muestra cómo su mano izquierda sujeta la flecha. Se ve un ligero canteo del arco que suele ayudar cuando el arco no tiene ventana porque centra más la flecha

Protecciones

Son muy habituales. El brazo que sujeta el arco suele llevar una brazalera que protege por el lado que da a la cuerda y nunca tiene protuberancias en esa zona que pudieran hacer que la cuerda se enganche. El brazo que agarra la cuerda puede llevar un guante (se considera un pequeño lujo) o una tira de cuero (más habitual) sujeta en los dedos o incluso no llevar nada más que dedos encallecidos o con cintas protectoras en los dedos.

Donde agarra la mano el arco puede haber una protección fina de cuero para impedir que se deslice por sudor, etc, pero no es necesario.

Menos habitual pero también plausible es la protección en la mano sobre la que se apoya la flecha, con algún tipo de cuero. El motivo es proteger a la mano de plumas ligeramente despegadas o astillas de la flecha a cambio de perder algo de sensibilidad de la flecha en la mano, algo que la arquera tratará de evitar para saber siempre si la flecha está colocada exactamente siempre igual.

Esther Moreno enseña una dactilera moderna. Las antiguas no serían muy diferentes, todas de cuero

La brazalera de Esther Moreno es un gran ejemplo de brazalera larga sin ninguna protuberancia peligrosa en el camino de la cuerda. Hay casos documentados de marfil y otros materiales

Trenzas, cabello, vestimenta

En general el pelo suelto o trenzas largas por delante o cintas sueltas son un elemento muy peligroso porque pueden interrumpir el movimiento de la cuerda sobre todo al soltarla y provocar un accidente. Esto entra ya en lo claramente opcional pero al menos queda dicho.

Yamila muestra lo ridículo y peligroso que puede ser tener el cabello en el camino de la cuerda en esta pose deliberadamente paródica

Longitud de la flecha

La longitud de la flecha es un aspecto clave que muy habitualmente queda ninguneado en las ilustraciones que muestran a una arquera con el arco a medio tensar o directamente sin tensar. En esas ilustraciones la flecha sobresale algo por delante del arco pero es fácil comprobar que si la arquera estuviera con la cuerda anclada y el arco tensado antes de soltar la flecha, la flecha se caería de lo corta que es. Estéticamente puede quedar bien que un arco apenas tensado muestre una flecha que sobresalga poco más que unos centímetros para que la punta tenga protagonismo, pero es otra licencia artística que hace que todo el conjunto pierda coherencia. Una regla sencilla aunque no exacta es pensar que la flecha tendrá una longitud semejante al brazo extendido de la arquera.

Formas de los arcos

Hay arcos de todo tipo en sus materiales, forma y técnica de construcción pero un arco es ante todo una herramienta funcional para la guerra o la caza y suele llevar mal protuberancias, pinchos, formas o tamaños exagerados, etc. A la hora de dibujar un arco estaría bien que hubiera un equilibrio entre lo estético y lo funcional. A veces puede ayudar a imaginar qué forma tendría el arco sin la cuerda montada, con la cuerda montada pero sin tensar y con el arco completamente tensado.

Unos comentarios finales

En general creo que he cubierto todos los elementos más importantes a la hora de dibujar a una arquera ya sea en acción o preparada para ella. El 99% se aplica a un arquero pero dado que he visto más tendencia a dibujar arqueras que arqueros, he preferido centrarme en ellas. Esta misma guía es un conjunto de sugerencias y datos útiles que pueden tomarse como una referencia o seguirse al pie de la letra. Angela "Ghilbrae", por ejemplo, ignora deliberadamente este último aspecto de la forma del arco cuando juega a videojuegos como Skyrim en donde los arcos son absolutamente grotescos. Asimismo admitimos que nos encanta "fliparnos" imaginando un tiro de una flecha mientras corremos cuando eso es de lo más difícil que puede hacerse (o saltando desde arriba en una emboscada). Pero es cierto que estas exageraciones sí respetan las cuatro reglas más básicas del comienzo porque sin ellas nos da la sensación de que ha habido una oportunidad perdida para hacer las cosas bien. En otras disciplinas no sabríamos distinguir lo que es correcto y lo que no pero en este caso aportamos nuestro conocimiento del asunto para quien pueda emplearlo en el futuro.

Quisiera agradecer a Esther Moreno, Yamila, Esther Lozano, Ana, Teresa y Angela, del club de tiro con arco tradicional Ithilien, las fotos para clarificar mejor aspectos de la guía. La foto de Irene Olga la tomé prestada de su galería en facebook de un evento al que asistimos hace unos meses.

Terminamos con dos ilustraciones, ambas de Ru-Mor, con quien compartimos en su momento un borrador de esta misma guía a la hora de realizar dos encargos personales. Se da la circunstancia de que no son momentos de acción pero muchos de los elementos que hemos comentado están presentes.

Representa a Galian (personaje de Ana en una campaña de Aventuras en la Marca del Este) y Lakus (ídem para Álex)

Representa la alter ego de Angela "Ghilbrae" y mi alter ego

Espero que esta guía práctica pueda ayudar a que haya más ilustraciones de arqueras y de arqueros y que en ellas se plasme toda la belleza tanto estética como funcional de unas las actividades más antiguas de la humanidad.